jueves, 11 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
Campo semántico / campo asociativo.
EL AMOR. Manuel Rivas.
Él es jardinero. De muy pocas
palabras. Diríase que se expresa con los dedos, escribiendo en la negra tierra con
las uñas. Sus flores preferidas son las menudas, esas a las que llama alegrías,
primaveras y maravillas. Me presenta a su mujer. Comprendo que esté orgulloso y
que le alumbre los ojos como dos tizones. Es muy guapa y va enjoyada con una
sonrisa envidiable. "¿Sabes cómo la enamoré?", me dice el jardinero.
"Pues tirándole piedrecitas. Ella pasaba siempre por esa acera y yo le
tiraba chinitas".Guijarros como palabras. Sólo el trastorno del amor puede
producir esa distorsión del lenguaje y aceptarlo como un orden natural de las
cosas. Es más, como el mejor orden deseable. El mundo tiene sentido cuando el
joven obrero de la canción de John Lennon encuentra su chica y puede afirmar "all
is right". Entre la primera mirada y el primer beso de Romeo y Julieta sólo
transcurren 127 palabras. Un puñado de chinitas. Todo se pone patas arriba, es
decir, todo está en orden. Y la condesa de Pardo Bazán puede decirle "mi
ratoncito" al león Galdós sin que la naturaleza se perturbe.
El
País, 7 de agosto de 1996.
lunes, 21 de enero de 2013
Otro texto para comentar.
Los niños son más listos que nunca.
Todos los padres lo
saben: los niños de ahora son más listos que los de antes. La propia ciencia lo
avala: hace veinte años los
diferentes tests de inteligencia registraban para el alumno común un resultado
en torno a los 100 puntos pero actualmente son casi 120. En menos de dos décadas se ha ganado una quinta parte
de inteligencia. ¿Continuaremos, pues, afirmando que la especie se degrada, que
la sociedad se empobrece, y que el saber va de mal en peor? Los niños resultan
ser más inteligentes porque crecen en un entorno más diverso y repleto que les
enriquece tanto como les exige hacerse más sabios. Las intrigas de los
telefilmes o los videojuegos multiplican al menos por tres el grado de
complejidad que veíamos, hace treinta años, en las series de TVE.
Frente al repetido
diagnóstico de los adultos empeñados en descalificar a los adolescentes porque
no leen, se opone la evidencia de que el conocimiento no se obtiene ya en las
profundidades de la cultura escrita sino en las superficies del plano
audiovisual. (…)
Lo superficial fue indisolublemente asociado a lo trivial y lo profundo a lo importante.
Lo relevante, sin embargo, ahora es el saber extensivo, múltiple, en superficie
y los posibles planes de estudio deberían tenerlo en cuenta. Hasta hace poco,
podíamos decir que todo el saber se hallaba encerrado en los libros. Ahora,
todo el saber que de verdad importa se encuentra en las pantallas y sus
metáforas. Los adultos formados en los libros no podemos llegar a saberlo bien.
No podemos llegar bien a ese saber. De hecho, cada vez mayor número de empresas
de nueva planta se basan en encuestas dirigidas a adolescentes para orientar
sus producciones.
Verdú,
Vicente. “Los niños son más listos que
nunca”,
en
El País, 26 / 01 / 2006.
Además del comentario, explique el significado en el texto de las palabras destacadas en negrita.
Texto para realizar un comentario completo
Matrimonios. Juan José Millás
Los
matrimonios entre las palabras son más sólidos que los del Hollywood actual.
Echas un vistazo al periódico y ahí están, envejeciendo juntos, términos como
uranio enriquecido, despliegue militar, memoria frágil, asignatura pendiente,
banda armada, seguridad privada, gas natural, guardia civil, páginas amarillas,
realidad nacional, inyección moral, consejero delegado, comunicado oficial,
inflación anual... Inflación, por cierto, es bígama, pues se la ve mucho
también con subyacente. No es el único caso, pero sí uno de los más activos:
hay días en los que aparece copulando con anual en la primera página y con
subyacente en la segunda, es que no para. En cualquier caso, sería muy de
agradecer que todos estos matrimonios hicieran un intercambio de parejas para
alumbrar uniones más estimulantes: militar frágil, guardia amarillo, uranio
moral, memoria enriquecida, seguridad civil...
Aunque no todos
los matrimonios entre palabras son tan convencionales. Ayer encontré un trío:
"Proyecto Gran Simio". Estos enlaces de tres palabras, sin ayuda de
preposición o artículo que les ayude a articularse, constituyen rarezas muy
interesantes. Proyecto Gran Simio. Sorprende la naturalidad con la que se
pronuncia, la sencillez con la que sale de la boca, lo que quiere decir que los
tres vocablos se llevan bien. Tal vez no se trate de un trío sexual, sino de
una familia. Posiblemente, proyecto sea hijo de simio, que es a su vez cónyuge
de gran. Ello explicaría la ausencia de conflicto. He aquí, en cualquier caso,
un ejemplo de convivencia verbal del que, con la que está cayendo, deberíamos
tomar nota.
Pero no es la
única rareza con la que he tropezado esta semana. Así, entre los matrimonios
convencionales, de sólo dos palabras, descubrí uno completamente nuevo, al
menos para mí. Se trata de "inteligencia seductora". Di con él en la
contraportada de La
Vanguardia. Inteligencia venía metiéndose en la cama hasta
ahora con voces tales como diabólica, emocional, aguda, incluso con militar,
pese a la incompatibilidad aparente, pero jamás con seductora. Me gusta este
nuevo maridaje, inteligencia seductora. Lo que hace falta es que pase de la
gramática a la realidad. Y que sea para bien.
EL PAIS,
05-V-2006
domingo, 13 de enero de 2013
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