Los niños son más listos que nunca.
Todos los padres lo
saben: los niños de ahora son más listos que los de antes. La propia ciencia lo
avala: hace veinte años los
diferentes tests de inteligencia registraban para el alumno común un resultado
en torno a los 100 puntos pero actualmente son casi 120. En menos de dos décadas se ha ganado una quinta parte
de inteligencia. ¿Continuaremos, pues, afirmando que la especie se degrada, que
la sociedad se empobrece, y que el saber va de mal en peor? Los niños resultan
ser más inteligentes porque crecen en un entorno más diverso y repleto que les
enriquece tanto como les exige hacerse más sabios. Las intrigas de los
telefilmes o los videojuegos multiplican al menos por tres el grado de
complejidad que veíamos, hace treinta años, en las series de TVE.
Frente al repetido
diagnóstico de los adultos empeñados en descalificar a los adolescentes porque
no leen, se opone la evidencia de que el conocimiento no se obtiene ya en las
profundidades de la cultura escrita sino en las superficies del plano
audiovisual. (…)
Lo superficial fue indisolublemente asociado a lo trivial y lo profundo a lo importante.
Lo relevante, sin embargo, ahora es el saber extensivo, múltiple, en superficie
y los posibles planes de estudio deberían tenerlo en cuenta. Hasta hace poco,
podíamos decir que todo el saber se hallaba encerrado en los libros. Ahora,
todo el saber que de verdad importa se encuentra en las pantallas y sus
metáforas. Los adultos formados en los libros no podemos llegar a saberlo bien.
No podemos llegar bien a ese saber. De hecho, cada vez mayor número de empresas
de nueva planta se basan en encuestas dirigidas a adolescentes para orientar
sus producciones.
Verdú,
Vicente. “Los niños son más listos que
nunca”,
en
El País, 26 / 01 / 2006.
Además del comentario, explique el significado en el texto de las palabras destacadas en negrita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario